Paradero final. Alexandra Toro Montezuma era parte del grupo que acompañó al sicario Luis Obispo Díaz cuando este asesinó a la periodista en Caraz. Toro pereció en un accidente de tránsito, cuando viajaba en compañía de su pareja, Adrián Azuaje Solís, quien quedó gravemente herido. Azuaje fue el que organizó y dirigió el homicidio.
Después de participar en el asesinato de la candidata y periodista Susy Aponte Polo, la “China Polo”, la pareja de venezolanos Alexandra Toro Montezuma y Adrián Azuaje Solís huyó del Perú con destino a su país natal.
Sin embargo, cuando Alexandra Toro y Adrián Azuaje se dirigían hacia el estado de Portuguesa, donde tenían planeado ocultarse, el bus en el que viajaban colisionó en una carretera. Toro perdió la vida y Azuaje quedó gravemente herido. Se desconoce si sobrevivirá.
Alexandra Toro Montezuma era un personaje trascendente en la realización del homicidio de la candidata Susy Aponte Polo.
Era la conviviente de Adrián Azuaje Solís, de 23 años, quien dirigió al grupo de criminales que se alojó en un hotel de Caraz para vigilar, seguir y, finalmente, asesinar a la “China Polo”, el sábado 19 de septiembre.
Las cámaras del hotel de Caraz registraron la llegada y los movimientos de Adrián Azuaje, Alexandra Toro y el sicario Luis Obispo Díaz, además de un cuarto venezolano identificado solo con el apelativo de “Morocho”.
Alexandra Toro Montezuma es además hermanastra de Ronald Toro Solís, el sujeto que cubrió todos los gastos de los cuatro delincuentes que se hospedaron en Caraz con la finalidad de atentar contra la “China Polo”.
Como ha declarado a las autoridades Luis Obispo Díaz, la orden que recibió fue asesinar a la “China Polo” durante una manifestación política en Nuevo Chimbote, pero el plan se frustró porque la candidata contaba con una fuerte seguridad policial. Sintiéndose amenazada por diferentes llamadas y publicaciones, Susy Aponte Polo solicitó garantías a la Prefectura local.
Al enterarse de que el asesino Luis Obispo Díaz fue herido y capturado, y que había comenzado a delatar a sus cómplices, entre ellos al financista Ronald Toro Ardila, Alexandra Toro y su pareja Adrián Azuaje Solís escaparon con destino a Portuguesa, Venezuela.
Los acompañaba su hija de cuatro años de edad, quien también murió en el accidente de tránsito. Viajaban en un bus de la línea Ruteros de Venezuela.
Muerte en la tierra natal
El vehículo impactó contra un separador vial y volcó en la autopista General José Antonio Páez, a la altura del caserío Tierra Buena, en el municipio Guanare (estado de Portuguesa).
En total fallecieron tres pasajeros y otros 15 quedaron heridos.
Según los reportes policiales y la prensa venezolana, Alexandra Toro y su hija murieron en el accidente, mientras que Adrián Azuaje sobrevivió con heridas de consideración.
Durante los interrogatorios, el sicario Luis Obispo confesó a la policía el crimen e identificó a Adrián Azuaje, Alexandra Toro y Ronald Toro como sus cómplices. Señaló que al no poder cumplir con la acción criminal en Nuevo Chimbote, Adrián Azuaje le ordenó que viaje a Huaraz, donde se iba a presentar la “China Polo”.
El sicario Luis Obispo se hospedó en el hotel “Las Vegas” de Huaraz, donde también se encontraban Adrián Azuaje, Alexandra Toro Montezuma y el sujeto apodado “Morocho”. Todos venezolanos.
Como tampoco fue posible cometer el homicidio en Huaraz, los cuatro extranjeros se trasladaron y se hospedaron en el mismo lugar en Caraz, para culminar con el proyecto criminal.
Durante la audiencia judicial en Caraz, el domingo cuatro de octubre, el fiscal Raúl Godo Sedán sustentó el pedido de 18 meses de prisión preventiva contra Luis Obispo y Ronald Toro. El abogado del segundo acusado, Eduardo Medina Almonte, informó sobre la muerte de Alexandra Toro y de su hija, y del estado grave de Adrián Azuaje. Su cliente, Ronald Toro, le confirmó el fallecimiento de su hermanastra, Alexandra Toro, en una carretera de Portuguesa, Venezuela.
La Policía Nacional del Perú también corroboró la información con la Policía Bolivariana, de acuerdo con fuentes consultadas por este periódico. La policía venezolana remitió copia del documento de identidad de la fallecida, para establecer fehacientemente que se trataba de la misma persona que fue parte del asesinato de “China Polo”.




