El caso expone las dificultades de los colegios para prevenir y atender situaciones de violencia entre adolescentes. Entre enero y agosto de 2026 se registraron 1.198 reportes de violencia sexual entre escolares, un 32,6% más que el promedio del mismo periodo entre 2023 y 2025.

“Yo no tengo miedo, por eso he hecho muchas denuncias”. La frase de Yovana León, docente del Liceo Naval Almirante Guise que lleva dos décadas trabajando en la institución, resume la preocupación que un grupo de padres y trabajadores del colegio trasladó este jueves a las autoridades tras la denuncia por una presunta agresión sexual contra un estudiante de 16 años.

León aseguró que anteriormente había advertido sobre situaciones de bullying, hostigamiento y violencia dentro del entorno escolar. “Investiguen”, reclamó, al señalar que quienes intentan alertar sobre estos problemas no siempre son escuchados. La docente sostuvo que su preocupación no se limita al hecho denunciado esta semana, sino a la necesidad de revisar cómo se están abordando las situaciones de violencia que involucran a estudiantes.

“Todas las personas que tratamos en algún momento de levantar nuestra voz (…) somos profesoras de vocación, estamos para formar a los estudiantes. Lamento mucho que esto suceda, pero a veces uno habla y no nos escucha”, manifestó.

La preocupación también llegó a las familias. Un grupo de aproximadamente 20 padres permaneció este jueves en los exteriores del colegio, a la espera de reunirse con algún representante de la institución. Una madre manifestó que su hija tiene temor de acudir al plantel y cuestionó las medidas que, según su percepción, pueden adoptarse frente a los estudiantes involucrados en situaciones de violencia. “Mi hija me dice que tiene miedo de venir”, señaló otra madre de familia.

Los padres también expresaron su desacuerdo con las actuales disposiciones que regulan la convivencia escolar y anunciaron que un grupo de padres evalúa acudir al Ministerio de Educación para solicitar modificaciones a las normas que, según consideran, dificultan la suspensión de estudiantes involucrados en hechos de violencia. Estas afirmaciones corresponden a la posición de los padres y no constituyen una conclusión sobre el marco normativo ni sobre la responsabilidad de los adolescentes investigados.

Violencia sexual escolar registra un nuevo pico en 2026

La denuncia ocurrida en el Liceo Naval se produce en un contexto de incremento de los reportes de violencia sexual entre escolares. Según los registros de la plataforma SíseVe del Ministerio de Educación, entre enero y agosto de 2026 se contabilizaron 1.198 reportes de violencia sexual entre estudiantes, una cifra que representa un incremento de 32,6% frente al promedio registrado durante el mismo periodo de 2023, 2024 y 2025.

Los datos muestran además una tendencia ascendente desde mayo de este año, con agosto como el mes que alcanzó el mayor número de reportes dentro del periodo analizado. El comportamiento de esta estadística coloca nuevamente bajo discusión la capacidad de los colegios para detectar situaciones de violencia entre adolescentes, activar oportunamente los protocolos de protección y brindar acompañamiento psicológico tanto a las víctimas como a los estudiantes involucrados.

La plataforma SíseVe recoge reportes de presuntos hechos de violencia escolar, por lo que sus registros no equivalen necesariamente a casos con responsabilidad determinada por una autoridad judicial. Sin embargo, permiten dimensionar la cantidad de situaciones que llegan al sistema educativo y que requieren intervención institucional.

En este escenario, las declaraciones de padres y docentes del Liceo Naval plantean una preocupación que trasciende la investigación por el hecho ocurrido el 15 de septiembre: qué mecanismos de prevención y atención psicológica están funcionando dentro de los colegios y qué ocurre cuando las señales de violencia son advertidas antes de que una situación escale.

Para el caso específico del Liceo Naval, además, la UGEL 7 San Borja registra 763 casos de violencia escolar durante 2026, con 448 reportes concentrados entre junio y agosto y un pico de 159 casos en agosto. Esto sitúa la denuncia actual dentro de un escenario de violencia escolar que ya presenta una cantidad significativa de reportes en la jurisdicción educativa donde funciona el colegio.