La extitular del Ministerio Público, hoy al frente del Colegio de Abogados de Lima, pasó por el programa 'Sin Guion'. Espinoza cuestiona que la JNJ persiga a los jueces que la amparan y defiende sus más de 29 años de servicio en el Estado.

La señora María Teresa Cabrera ha emitido un informe en el caso de Alejandro Soto y dice que usted prolongó indebidamente la investigación al señor Alejandro Soto y que se reunió con él.

Oh, qué terrible.

Él, como presidente del Congreso, y usted como fiscal de la Nación. Yo lo sé, pero ahí está

Bueno, entonces, ¿qué hacen todos los fiscales y jueces ahí todavía trabajando? ¿Deberían destituirlos a todos? No, porque se demoran injustificadamente, algunos de ellos, no todos. En el caso mío no es que me he demorado. Además, el señor se va ante ellos cuando ya había sido denunciado constitucionalmente por mochar sueldo.

O sea, él quiso vengarse a través de su Junta Nacional de Justicia. Él debió antes haber agotado lo que se llama el control de plazo, es decir, ir ante el juez y decirle: "Esta señora se está demorando en mi investigación." Y con eso, normalmente se corregía, si es que se hubiera tenido que corregir. Pero él no, él nunca observó nada, nunca se quejó.

Años después se presenta ante la Junta Nacional de Justicia, ¿no?

Se presenta poco después del archivo que logró, obviamente blindado por sus compañeros del Congreso. Y para vengarse de mí, recurre de manera totalmente absurda ante la Junta Nacional de 'Injusticia', y ellos, muy solícitos, me abren la investigación y le agregan algo de haberme reunido con él.

Esa reunión, Rosa María, fue a pedido y por gestión de los sindicatos del Ministerio Público, para que yo vaya a ayudarlos a convencer al presidente de la comisión de presupuesto, para que puedan aprobar los dictámenes en favor de sus beneficios laborales. Yo fui prácticamente como invitada, podría decir, pero como cabeza de institución me apersoné, y de ahí se arma todo el tinglado y dice, y me difama, que yo le habría hablado de su carpeta por lo bajo.

¿Eso dice?

Sí, ahí está. Y lo recoge de manera muy tendenciosa la señora Cabrera. Pero no hay pruebas. ¿Por qué? Porque las testigos de que yo le habría hablado de su carpeta, como para presionarlo por el presupuesto, son las mismas a las que él mochó el sueldo, y son las agraviadas de ese caso que yo denuncié constitucionalmente. Es decir, las ha condicionado, a las tres señoritas que lo ayudaron a difamarme, y todo eso lo recoge la Junta Nacional de Injusticia. En esa reunión de los sindicatos estuvimos como dieciocho personas en un ambiente muy pequeño, más chico que este, y arman todo de una manera desproporcionada, injustificada, irracional, porque quieren la sinrazón.

Luego viene el caso Tomás Aladino Gálvez, presentado por el señor Víctor Chanduvi. Usted retrasó su incorporación y requirió su suspensión ante el Poder Judicial.

Ese es un tema legal muy bonito. Rosa María, como abogada le consta que fiscales supremos están con graves denuncias a ese nivel; no hay antecedente de ese tipo. Y cuando pedimos, hacemos una proyección, un análisis a futuro sobre las circunstancias personales del caso. Y lo que se aplica es el artículo 297 del Código Procesal Penal, que dice que se hace ese análisis para que, en términos sencillos, se evite que la persona investigada vuelva a su trabajo y realice los mismos delitos u otros que perjudiquen, en este caso, al Ministerio Público.

Y el tiempo me dio la razón. Cuando yo apelo, el señor San Martín tuvo ahí los elementos de que Gálvez había dicho: "Voy a desactivar los equipos especiales, no hay cuellos blancos, no existen." Llega a ser fiscal de la nación, ¿y qué es lo primero que hace? Saca a los dos fiscales que veían su caso personal de cuellos blancos. Eso es aprovechamiento indebido del cargo, conflicto de interés personal, eso es delito. Y la Junta Nacional de Justicia a él no lo toca ni con el pétalo de una rosa; en cambio, sacó a los fiscales que estaban viendo su caso, destruyó los cuatro equipos especiales, y ahora está desarticulando totalmente lavado de activos.

Mi proyección estaba jurídicamente sostenida, con los elementos que se pusieron a la vista del señor San Martín, pero a él no le importó. No quiso desarrollar jurisprudencia. ¿Por qué será? ¿Acaso le vino a la memoria su audio? No lo sé. Pero lamento que el Poder Judicial, a través de ese señor y su sala, no haya impedido todo el daño que ahora estamos viendo en el Ministerio Público.

¿Cómo está el Ministerio Público? De cabeza. Me llaman muchos fiscales, excolegas, y me dicen: "Doctora, ¿qué podemos hacer?" Resistir. Trabajen, cuídense de las venganzas, porque hay chicos y chicas a los que han removido, adjuntos provisionales, por aparecer en una foto conmigo. Hasta con las chicas del fulbito. Qué ridículo.